Un bombero voluntario de Nueva Hampshire, en EEUU, respondió a una urgencia el día de Navidad por un grave accidente de coche.
El hombre rescató de los escombros del vehículo el cuerpo de una mujer gravemente herida, que resultóser su propia hija, según informó la televisión local del Estado.
Katie Hamilton de 30 años murió a consecuencia de las lesiones recibidas en el impacto de su coche con un tercer vehículo que la golpeó frontalmente.
“Su padre fue el que la sacó del coche sin saber que era ella”, ha asegurado el jefe de policía Bill Quigley a los medios.
La policía investiga las causas del accidente. Los conductores de los otros vehículos no resultaron heridos y la primera hipótesis es que el conductor del coche que golpeó a Katie estaba distraído.
Fuente: Abrelaboca
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